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viernes, 20 de noviembre de 2020

20 de Noviembre: Día de la Soberanía Nacional

 


1845 - 20 de noviembre -  2020, batalla de Vuelta de Obligado

El 20 de noviembre de 1845, en la batalla de Vuelta de Obligado, algo más de un millar de argentinos con decisión y coraje los intereses de la Nación, enfrentó a la Armada más poderosa profundo amor por su Patria, encuadrados y conducidos por dirigentes que supieron defender del mundo, en una gesta histórica que permitió consolidar definitivamente nuestra Soberanía Nacional, un proceso inspirado en la Revolución de Mayo de 1810, y en el ideario de Mariano Moreno, que sin una descripción lineal conforman una parte destacada de nuestra historia Argentina.

 En 1974 a pedido del historiador José María Rosa y por medio de la Ley Nº 20.770, se ha instaurado en nuestro País el 20 de Noviembre como DÍA DE LA SOBERANÍA NACIONAL, en conmemoración de la Batalla de Vuelta de Obligado. Por las condiciones en que se dio esa Batalla, por la valentía de los argentinos que participaron en ella y por sus consecuencias, es reconocida como modelo y ejemplo de sacrificio en pos de nuestra Soberanía.

Ocurrió en 1845, en un contexto político interno muy complejo y con profundas divisiones, que propiciaron un nuevo intento de dos potencias europeas -Francia e Inglaterra- por colonizar algunas regiones de nuestro País.

Gobernaba don Juan Manuel de Rosas, San Martín ya anciano lo apoyaba desde su exilio, y en todo el País se oyó el deseo de seguir siendo una Nación libre y no una colonia extranjera, aun a costa del enorme sacrificio que ello significaría. Hasta el autor del Himno Nacional, Vicente López y Planes, arengaba a nuestro pueblo ante el avance de las fuerzas anglo-francesas por el Río de la Plata.

El propósito de los invasores era ingresar por el Paraná, a lo que el Gobierno Argentino se anticipó preparando la resistencia al mando del General Lucio Norberto Mansilla, quien era el Jefe del Departamento Norte de las tropas argentinas, en un lugar cercano a San Pedro denominado “Vuelta de Obligado”. Las fuerzas enemigas que contaban con armas de alta tecnología para la época, como los nuevos “barcos de guerra a vapor” y los “cañones estriados de carga posterior”, superaban ampliamente en número y en modernidad de su armamento a las nuestras, que tras 7 horas de lucha fueron desplazadas.

 

Sin embargo, aunque pudo franquear el paso hacia el Paraná, el enemigo no pudo ocupar las costas de vital necesidad estratégica para su plan, por lo cual su victoria no fue completa. En cambio, se vigorizó el espíritu nacional y desde todo el mundo los mensajes favorecían la defensa de nuestra Soberanía, que finalmente resultó reforzada. Para darnos una idea de cuánto significaba la defensa de nuestro suelo para quienes lucharon en aquella emblemática Batalla, vale mencionar algunas de las emocionantes palabras de la arenga del General Mansilla a su gente antes del combate:


“¡Valientes soldados federales, defensores denodados de la Independencia de la República y de la América!; ahí vienen nuestros enemigos, sostenidos por los codiciosos marinos de Francia e Inglaterra, navegando las aguas del gran Paraná, sobre cuyas costas estamos para privar su navegación bajo de otra bandera que no sea la Nacional. ¡Vedlos camaradas, allí los tenéis! Considerad el tamaño del insulto que vienen haciendo a la Soberanía de nuestra Patria, al navegar un río que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos. ¡Pero se engañan esos miserables, aquí no lo serán! ¿No es verdad camaradas? ¡Vamos a probarlo! Tremole en el río Paraná y en sus costas el pabellón azul y blanco, y muramos todos antes de verlo bajar de donde flamea.”

 Muchos de los que escucharon esta arenga no regresaron a su casa. Murieron defendiendo a nuestra Patria con un concepto muy claro y muy básico de “Soberanía”, que el invasor vuelva a su lugar, porque esta tierra es nuestra y de nuestros descendientes; el poder o autoridad de tomar estas decisiones implicó la independencia de los poderes externos y ejercer mando soberano sobre los grupos internos. Tampoco es un dato menor, que en Obligado todos sus Jefes fueron heridos en el combate, que las fuerzas propias quedando sin municiones y destruidas sus baterías –algunas simuladas con troncos pintados de negro– prolongó la pelea con lucha cuerpo a cuerpo –algo similar ocurrió en 1982 en la Guerra de Malvinas– y con heroicos contraataques de caballería. Sobre 2160 combatientes criollos, murieron 250 entre ellos el legendario“gaucho” Antonio Rivero –veterano de la denominada rebelión en Malvinas, en Agosto de 1833– y 400 fueron heridos incluyendo a su Comandante el General Lucio Mansilla, por un golpe de metralla en el lado izquierdo de su estómago.

 El notable espíritu de resistencia manifestado en Vuelta de Obligado, terminó de ratificar nuestra condición de Nación libre e independiente, por cuanto aun quienes no simpatizaban con Juan Manuel de Rosas, cayeron en la cuenta de que dejarse conquistar por fuerzas extranjeras no era una salida, y que el pueblo no iba a dejar que ello ocurriera. “Obligado” fue para Inglaterra y Francia una victoria militar, pero una grave derrota política y comercial con resultados contundentemente adversos, el Brigadier General don Juan Manuel de Rosas dijo entonces “esta se las gano con una resma de papel”, y el General San Martín desde el exilio lo sintetizó expresando “que los Argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca”. Analizando en retrospectiva este hecho, nos demuestra que el Presidente de la Confederación Argentina no estaba equivocado.

 Como consecuencia de la guerra, se termina la intervención y bloqueos en la región de las fuerzas navales anglo-francesas. Se aborta el “secreto” “Tratado de Alcarás” de Francia e Inglaterra para independizar nuestra Mesopotamia, la posibilidad de intervenir al Paraguay, y que el Uruguay pase a ser colonia francesa. Devuelven la Flota Argentina capturada, y la Isla Martin García. Las Flotas invasores deben rendir honores y saludar la Bandera Argentina con 21 cañonazos, los Gobiernos de Inglaterra y Francia reconocen finalmente luego de cinco años de discusiones diplomáticas, la Soberanía Argentina y la NO navegación de los ríos interiores.

 Fuente: ltempano-nba