La transacción, valuada en más de 1.200 millones de dólares, permanece bajo análisis del Enacom y de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia
diez meses de haberse concretado una de las operaciones más importantes del sector de las telecomunicaciones en la Argentina, la compra de Telefónica Móviles Argentina (TMA) por parte de Telecom Argentina continúa sin una definición final por parte de los organismos reguladores.
La transacción, valuada en más de 1.200 millones de dólares, permanece bajo análisis del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), que evalúan si la fusión puede derivar en un escenario de monopolio o de fuerte restricción a la competencia.
El acuerdo se cerró formalmente el 24 de febrero pasado, cuando Telecom adquirió la filial local del grupo español Telefónica por 1.245 millones de dólares. De ese total, la empresa desembolsó 1.119 millones en efectivo, luego de descontar una deuda de 126 millones que la compañía española mantenía con su subsidiaria argentina. Desde el inicio, la operación despertó alertas en el Gobierno nacional, que resolvió activar los mecanismos de control previstos para este tipo de concentraciones económicas.
El acuerdo se cerró formalmente el 24 de febrero pasado, cuando Telecom adquirió la filial local del grupo español Telefónica por 1.245 millones de dólares. De ese total, la empresa desembolsó 1.119 millones en efectivo, luego de descontar una deuda de 126 millones que la compañía española mantenía con su subsidiaria argentina. Desde el inicio, la operación despertó alertas en el Gobierno nacional, que resolvió activar los mecanismos de control previstos para este tipo de concentraciones económicas.
COMPRA DE TELEFÓNICA POR TELECOM: UN NEGOCIO MILLONARIO BAJO REVISIÓN
La cautela oficial no fue aislada. A la evaluación de los organismos públicos se sumaron las objeciones de otros actores relevantes del mercado. Claro Argentina, filial de América Móvil y controlada por el magnate mexicano Carlos Slim, y Telecentro presentaron planteos formales ante el regulador para cuestionar la operación. Ambas compañías sostuvieron que la fusión reduciría drásticamente la competencia, especialmente en el mercado de telefonía móvil y en los servicios convergentes
UN MERCADO HISTÓRICAMENTE CONCENTRADO
La discusión se inscribe en un mercado con una larga historia de concentración. Telecom y Telefónica han sido actores centrales del negocio de las telecomunicaciones desde la privatización de la empresa estatal de telefonía en 1990, durante el gobierno de Carlos Menem, cuando el país fue dividido en dos regiones para la prestación de los servicios. Tres décadas después, el debate sobre la competencia vuelve a ocupar un lugar central.
En sus últimas presentaciones ante inversores, Telecom sostuvo que cuenta con "sólidos argumentos" para respaldar la legalidad de la operación y aseguró que no puede anticiparse el resultado de la revisión regulatoria. La compañía cotiza en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York y tiene como principales accionistas a Cablevisión Holding —controlada por el Grupo Clarín— y al fondo Fintech Telecom, del empresario mexicano David Martínez.
Fuente: Iprofesional. com



